(Cinema des del galliner és un programa del grup Panorames de cinema)

dijous, 26 d’abril de 2012

MENTIRAS VESTIDAS DE CINE...

¡Hola, camaradas cinéfilos!

Aquí estoy, una vez más, para hablar sobre esto llamado cine. Hoy voy a mencionar algunas "mentirijillas" de las que me he percatado últimamente. Yo sé que el cine es una empresa que necesita hacer dinero porque mucha gente vive de ella, pero no nos olvidemos de que se trata de un arte y como tal hay que tratarlo de un modo distinto al que trataríamos a... no sé... ¡unos calzoncillos Kevin Kline, por ejemplo!

El fin de semana pasado fui con mi hijo al cine a ver Lorax. En busca de la trúfula perdida, una película de animación que, para mi gusto, está bastante bien. Una historia muy entretenida y, sobre todo, con un mensaje que los adultos que acompañan a sus niños captan a la primera, a la vez que también hay entretenimiento para los más peques.

Los que me conocen personalmente saben que a mí la animación, la verdad sea dicha, no me entusiasma, aunque no le quito su mérito. Personalmente prefiero las pelis de calle, las rodadas en exteriores y demás. Pero bueno, eso es otro tema que ahora no viene al caso. A mí, como decía, este filme me ha gustado. Sin embargo, hay una gran mentira en ella y es la siguiente: Me di cuenta, cuando empezó la proyección de Lorax que, en los títulos de crédito del principio, aparecían unos actores americanos tales como Danny De Vito y pensé para mí que, si se trata de un filme de animación, y además (pararos a pensarlo un momento) doblado al castellano el trabajo de De Vito y los demás, qué cuesta, digo yo, invertir unos eurillos en sustituir de los títulos de crédito a los dobladores originales por los nombres de los actores españoles que realizan el doblaje al castellano.

Todos sabemos que, en la mayoría de las salas de cine de España se ven las películas dobladas. Ya que esto es así y no se puede luchar contra esta filosofía, hagamos las cosas bien y no contemos embustes.

Pero claro, eso no importa porque los dobladores de aquí no son conocidos y De Vito sí. Además de eso, los listillos productores y sus compinches los distribuidores deben pensar: "No se van a dar cuenta los que van a comer palomitas a precio de bogavante, pues son tontos". ¡Pues mira por donde, nos hemos dado cuenta, productorcillos! No nos mintáis, anda, y poned a los actores que la han doblado y merecen su reconocimiento por parte de todos los espectadores. Si quiero escuchar al Sr. De Vito, ya veré la película en versión original, ¡no falla!

Después de esta reflexión, caí en otras "mentirijillas" por el estilo. Hace no mucho cayó en mis manos el DVD de Cazafantasmas 2. En los documentales incluídos en los extras salía el director y alguno de los actores hablando de la película. Alardeaban diciendo que se trataba de un proyecto muy interesante en el que habían puesto todo de su parte y otras milongas similares.
Esta es la buena... ¡Y sin mentiras.!
¡Falso! ¿Por qué no decís la verdad? O, como mínimo, ¿por qué no omitís el decir nada al respecto? ¡Ganáis la pasta y punto! O, sino, decid la verdad: Que la habéis hecho porque la primera parte es una obra maestra que dio mucho dinero, y que aprovechastéis para llenar más vuestras arcas. Y que os salió como el culo porque os importaba un pepino aportar algo nuevo al séptimo arte, y no como pasaba con la primera parte. Y he puesto como ejemplo esta película como podría haber puesto Gremlins 2... ¡Qué triste!

Otra de las "mentirijillas" que se dan son las dos últimas de Harry “Pester” o las dos de Amanecer (vampiros pijos). Nos hacen pagar dos veces para ver el final y nos dicen que es para que se explique mejor la historia con más escenas y un guión más completo. ¡Mentira! Es para ganar más dinero porque, perdonad, Lo que el viento se llevó dura 4 horas (en la tele, con anuncios, tres meses) y la estrenaron de un tirón y pagando sólo una vez y, por si fuera poco, en media hora de la peli de Fleming se cuenta más y mejor que en las dos sagas anteriores juntas. ¿Por qué nos mentís?

No se vayan todavía: Aún hay más. Otra de las súper mentiras del año es Titanic o El Rey León en 3D. Os reís en nuestra cara y nos quedamos tan anchos. ¡Pero qué cojones en 3d! Si cuando el barco se hunde es de noche y con esas gafas oscuras no se ve ni la barba blanca del capitán. Y sobre El Rey León... ¡Pero si los dibujos ni siquiera están hechos con ordenador, son películas rodadas en otro formato y no se pueden pasar a 3D! Eso es una chapuza de mentira, qué queréis que os diga.

Y quiero terminar con la mayor mentira de todas. Esa que nos quiere hacer creer que los filmes de antes, en blanco y negro o en una infinita gama de grises no eran mejores que las de ahora. Pero disculpad: Ese valle sigue siendo verde y soy un hombre tranquilo al pensarlo en estos tiempos que corren, y ojalá todos tuvieramos un plato de uvas y no de ira.

Sin más, vuestro humilde pero no mentiroso narrador lleno de Lágrimas de celuloide.

Sin palabras. Si no tenéis escalofríos, no sois humanos.

¡Hasta la próxima, camaradas!

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